Disfrutar de la playa… algo que en un principio parece sencillo: te embadurnas de crema, te pones el bañador y te vas a la playa más cercana a tomar el sol, leer, pasar el rato, bañarte… En definitiva, a disfrutar.

Para quienes como yo nos hemos criado en la costa, incluso hemos nacido a pie de playa, esto es algo de lo más natural nada más que llega el buen tiempo, que dicen que aquí en Málaga no se va nunca. Desde que tengo uso de razón, y me crié en un barrio marinero, he ido a la playa y, como digo, he disfrutado de un buen baño fresquito en familia, con amigos, sola…

Pero algo que de primeras nos puede parecer sencillo, se complica cuando llega la enfermedad.

Mi madre está enferma de alzheimer desde hace ya varios años. El alzheimer es una enfermedad que avanza sin descanso y va quitando todo lo que pilla a su paso hasta borrar por completo la persona que una vez fuiste.

Por eso mi madre, que se ha criado a pie de orilla y que una vez dentro no había quien la sacara del agua, llevaba ya tiempo sin ir a la playa y poder bañarse. Hasta ahora.

El Grupo Madres Enredadas es un sitio maravilloso donde cada día aprendes y creces y descubres y compartes y ríes y lloras… acompañada de mujeres maravillosas que tratan de seguir adelante como mejor pueden y que no dudan en ayudar a otras mujeres. Es un grupo del que me siento orgullosa y que comparto con quien me quiera escuchar 🙂

Es ahí donde escuché hace poco de la iniciativa “Disfruta la Playa” que lleva a cabo el Ayuntamiento de Málaga.

Esta iniciativa, con carácter gratuito, permite que personas con discapacidad puedan disfrutar de la playa en la medida de sus posibilidades.

En Málaga hay varias playas que se acogen a esta iniciativa repartidas por todo el litoral, donde dos disponen de servicio con baño asistido:

Y el resto dispone de baño autónomo:

En ellos, cualquier usuario con movilidad reducida podrá hacer uso de una silla anfibia para el baño, solicitando información al socorrista o enfermero/a más cercano.

El servicio está disponible de lunes a domingo, desde el 15 de junio al 15 de septiembre, de 12 a 20 h. Aunque nos comentaron que para disponer de silla hay que llegar antes de las 19 h, ya que los monitores empiezan pronto a recoger todo el material que tienen disponible.

Se dispone de material para el acceso al agua, formado por sillas anfibias de adulto y niños, material de flotación y muletas anfibias. Además, se dispone de material para la transferencia (grúas).

Os puedo decir que la experiencia fue MARAVILLOSA. Los monitores y voluntarios son personas encantadoras que atendieron a mi madre maravillosamente, la acompañaron a la orilla y luego a las duchas para lavarse.

En las instalaciones disponen de zona con sombra con tumbonas para poder pasar un rato tranquilitos contemplando el mar, todo completamente accesible, con una rampa de cemento que casi casi llega a la orilla.

Además, tienen baños y vestuario adaptado, para poder cambiarnos y cambiar a los que vienen con nosotros sin problemas y están muy cerca de las plazas de aparcamiento de minusválidos.

Nosotros hemos vuelto a DISFRUTAR de la playa. De la experiencia salimos contentos y con esperanzas de recuperar una actividad más que podemos hacer en familia gracias a la ayuda de los monitores y voluntarios, y del Ayuntamiento de Málaga.

De seguro seremos unos fijos en la zona habilitada para disfrutar de la playa 🙂

¿Conocíais esta iniciativa? ¿Qué os parece? Si vivís en otra costa, ¿existen zonas de baño adaptadas? Espero vuestros comentarios 😉

 

Este contenido no está disponible porque no has aceptado las cookies de nuestra web.
Para verlo, acepta las cookies haciendo click en el aviso que aparece en el pie de la página.